El leasing de autos (también conocido como arrendamiento puro) es hoy una de las herramientas financieras más utilizadas por empresas en México para acceder a vehículos sin realizar una compra inmediata.
Dentro de este esquema, uno de los conceptos más importantes para evaluar la conveniencia del contrato es el valor residual, ya que impacta directamente en el monto de las rentas y en la decisión final sobre la unidad.
A continuación, te explicamos qué es, cómo se determina y qué debes considerar en el contexto actual.
El valor residual es el monto estimado que tendrá el vehículo al finalizar el contrato de arrendamiento. En términos prácticos, es la cantidad que el arrendatario tendría que pagar si decide adquirir el auto al término del leasing (cuando el contrato contempla opción de compra).
Al concluir el plazo, la empresa usuaria normalmente puede elegir entre:
Este valor refleja la depreciación proyectada del vehículo durante el periodo de uso.
En 2025–2026, el valor residual sigue siendo un factor clave porque:
Ojo estratégico:
Un valor residual muy alto puede reducir la renta mensual, pero encarecer la compra final.
Uno muy bajo puede elevar las mensualidades, pero facilitar la adquisición del vehículo.
El equilibrio depende de los objetivos financieros y operativos de cada empresa.
Hoy en día, las arrendadoras utilizan modelos de depreciación más sofisticados que consideran múltiples variables. Entre las principales:
El valor factura o precio negociado de la unidad es la base del cálculo. Mientras mejor sea la negociación de compra de la arrendadora, más competitiva puede ser la estructura del leasing.
En el mercado actual, no todos los vehículos se deprecian igual. Factores como:
Por ejemplo, en años recientes algunos vehículos híbridos y de alta eficiencia han mostrado mejor retención de valor en ciertos segmentos.
El tiempo de arrendamiento sigue siendo uno de los factores más determinantes.
En términos generales (referenciales del mercado):
Importante: estos rangos pueden variar según marca, uso, kilometraje y políticas de la arrendadora en 2025–2026.
Hoy este factor pesa más que antes. Programas de leasing modernos consideran:
Mayor desgaste proyectado = menor valor residual.
Las empresas de leasing suelen obtener condiciones preferenciales con armadoras y distribuidores. Esto puede mejorar la estructura financiera del contrato, aunque no siempre se refleja directamente en el porcentaje residual.
Por eso, cotizar con una arrendadora especializada sigue siendo clave.
No hay un porcentaje único que sea el mejor para todos los casos.
En 2025, la práctica recomendada es evaluar el valor residual en función de la estrategia de la empresa:
Lo importante es analizar el contrato de forma integral, no solo el porcentaje.
Antes de tomar una decisión, te sugerimos:
El valor residual es una pieza clave en la estructura del leasing de autos. Entender cómo se calcula y cómo impacta en tus costos permite tomar decisiones más inteligentes para la movilidad de tu empresa.
Más que buscar el porcentaje más bajo o más alto, la clave en 2025–2026 es alinearlo con la estrategia financiera y operativa de tu negocio.